Un ejemplo de Resiliencia: David Casinos

Resiliencia es el arte de sobreponerse a los golpes que la vida nos depara. Cosas que en principio no parecen buenas y que no entendemos porqué nos ocurren. En estos casos, cuando la vida nos golpea con un suceso de esta índole, más que preguntarnos ¿Por qué me sucede esto a mí?, preguntémonos ¿Para qué me pasa esto?, ¿Qué es lo que me va a enseñar y que debo aprender de esto que me ha sucedido?
A lo largo de la vida he tenido la fortuna de conocer a grandes personas que son grandes ejemplos de resiliencia y de superación constante. Personas como Irene Villa, Miriam Fernández, Lary León y otras más. En este caso os quiero hablar de David Casinos. A David lo conocí a través de las redes sociales hace unos años. Descubrí su historia de lucha y de superación y sentí una profunda admiración por la forma y el modo en el que supo sobreponerse del duro golpe que la vida le deparó. En ese momento pensé, me encantaría que la vida me diera la oportunidad de algún día poderle dar las gracias por ser un gran ejemplo para muchos y mostrarle mi admiración. Por fortuna, la vida me concedió el deseo. Me lo presentó mi buena amiga Helena Rubio, fundadora de LensSport, una gran empresa de gafas deportivas en la que colaboro al igual que David. La cuestión es que pude conocerlo, pude descubrir que es tan gran persona como parecía desde lejos, y a día de hoy puedo considerarlo un buen amigo y con el comparto valores, formas de afrontar la vida, e incluso algún proyecto futuro en común.
Intentaré resumirte su historia aunque te animo a visitar su web y ver el vídeo que […]

¿Crees en la Suerte?

A lo largo de la vida he conocido a muchas personas que dejan todo el peso del destino en manos de la suerte. Quizás sea una manera de quitarse responsabilidad o de esconder o darle forma a nuestros miedos. Es verdad, que en la vida nos ocurren contratiempos, tenemos algún traspiés o tropezón o parece que algunas épocas menos doradas que otras.
Pero realmente debemos centrarnos no en lo que nos pasa sino que qué hacemos, como afrontamos lo qué nos pasa. No centrarnos solo en lo qué tenemos sino también en qué hacemos con lo que tenemos.
Debemos tener confianza, actitud positiva y muchas ganas de trabajar en nosotros mismos y para los demás. Así poco a poco, cuando más constantes seamos, cuanto más trabajemos más éxito tendremos. Así cada vez más creeremos en la suerte: Saber Utilizar Efectivamente mis Recursos para Tener Éxito.

Disfruta y saborea de cada momento

En ocasiones, por el ritmo diario de nuestras vidas, el estrés y el cansancio, dejamos de darnos cuenta de las cosas buenas que nos suceden cada día. Incluso por ver la vida de otro modo o por no saber apreciar cada momento. La cuestión es que este gran regalo que nos han concedido llamado vida, está lleno de buenos y grandes momentos.

Pequeños detalles que al echar la vista atrás te das cuenta de que son enormes. Una agradable charla y unos abrazos con los amigos, una comida con alegre sobremesa con la familia, un viaje, un concierto, una escapada con tu pareja, ver crecer a un hijo… Estos son unos pequeños ejemplos pero hay muchos más. Simplemente, despertarte y darte cuenta que tienes un nuevo día por delante, es un gran motivo de alegría y por el que debemos de dar gracias. Directamente deberíamos dar gracias por todo lo bueno que nos rodea cada día y saborear cada momento bueno. Deberíamos intentar hacer todo aquello que nos hace feliz antes de que se convierta en aquello que quisimos hacer.

Es verdad que todas las personas no son idénticas. Bien porque no sean igual de optimistas y positivas o bien porque para ellas las cosas normales, otras personas las viven como excepcionales. Por suerte, siempre tenemos cerca alguna persona positiva y llena de luz que nos ayuda a ver las cosas mejor cada día. Y por suerte, nosotros mismos podemos darnos cuenta a tiempo de que la vida es un regalo.

A lo largo de mi vida he podido conocer a personas se dieron cuenta desde el primer momento, otras que se han dado cuenta después de que la vida les diera un duro golpe y  otras que […]

Persigue tu pasión

En la medida de lo posible debemos hacer cada cosa de las que hacemos cada día con pasión. El mundo necesita gente que ame lo que hace. Si le pones pasión a cada cosa que realices, intentas superarte a ti mismo y te rodeas de personas positivas y que nos hagan sentir bien, tu vida será mucho mejor.

Si crees que no hay nada que te apasione piensa en aquello que te encantaba hacer de niñ@ o que no te gusta que te interrumpan cuando lo estás haciendo hoy en día. Intenta sacar tiempo para disfrutar con eso que te apasiona, y mejor aún, si puedes convierte tu pasión en tu trabajo y así no tendrás la sensación de trabajar, sino de disfrutar cada uno de tus días. Intenta superar el miedo si aparece, recordando que el miedo es esa muralla que en ocasiones surge y separa lo que realmente somos de lo que podríamos alcanzar a ser. No te detengas a esperar lo que quieres que pase en tu vida, toma decisiones que favorezcan lo que deseas conseguir.

Esta es tu vida. Haz lo que te apasione y hazlo frecuentemente. Si no te gusta algo intenta cambiarlo. Persigue tu pasión con todo tu corazón, y el éxito te perseguirá a ti.

No tengas miedo. Unas veces se gana, y otras se aprende

En ocasiones el miedo nos impide lograr un objetivo que nos proponemos conseguir. Debemos pensar que el noventa por cierto de nuestros miedos son por cosas que nunca sucederán. Debemos pensar que es mejor intentarlo y no conseguirlo, que quedarse con las ganas de no haberlo intentado.

No pienses que el no conseguir el objetivo que te marcas a la primera es un fallo o un fracaso. Tómalo como una experiencia, una enseñanza. En la vida, unas veces se gana y otras se aprende. Piensa que tu mayor obstáculo puedes ser tú mismo. Si piensas que no puedes conseguirlo, nunca lo conseguirás. No dejes que las dudas, la inseguridad y el miedo se apoderen de ti. Afronta cada reto con mentalidad ganadora, pensando que lo vas a conseguir, creyendo en ti. Eres grande y tu grandeza llegará hasta donde tú quieras.

¿Crees que no avanzas?

Hay ocasiones y etapas de nuestra vida que ponemos todo de nuestra parte para poder avanzar. Bien sea hacia un nuevo de rumbo a nuestra vida profesional o bien hacia el que tenemos marcado. La cuestión es ponemos empeño, paciencia, constancia, dedicación y aún así, no parece que lleguemos hacía el objetivo que nos marcamos. Parece que avanzamos muy despacio como si algo de lo que estuviéramos haciendo no estuviera bien o pudiéramos hacerlo mejor pero no sabemos como.
Si alguna vez te has sentido o te sientes así, piensa en el bambú chino. Después de plantar la semilla de esta increíble gramínea, no se ve nada durante cinco años, excepto un lento desarrollo de un diminuto brote a partir del bulbo. Durante cinco años, todo el crecimiento es subterráneo, invisible a simple vista, pero una maciza y fibrosa estructura de raíz que se extiende vertical y horizontalmente por la tierra está siendo construida. Entonces, al final del quinto año, el bambú chino crece hasta alcanzar una altura de veinticinco metros de altura.
Muchas cosas en nuestra vida personal y profesional son iguales al bambú chino. Trabajas, inviertes tiempo, esfuerzo, haces todo lo que puedes para aprender, formarte y nutrir tu conocimiento, y algunas veces no se ve nada durante semanas, meses o incluso años. Pero si tienes paciencia para continuar trabajando, persistiendo y alimentando tu formación, trabajo y crecimiento, tu quinto año va a llegar, y con él llegará un crecimiento y cambios que tú jamás esperabas. El bambú chino nos enseña y debemos recordarlo, que no debemos desistir fácilmente de nuestros objetivos, proyectos y sueños. En nuestro trabajo o misión, especialmente, que es un proyecto fabuloso que envuelve cambios de comportamiento, de pensamiento, de cultura […]